Piletas gigantes, el refugio de miles de porteños para enfrentar el alerta naranja

Cielo despejado, viento del norte, humedad y el cemento de la ciudad de Buenos Aires. Una combinación que elevó ayer la sensación térmica sobre los 41,2°C . Sin embargo, desde el puesto de vigilancia de los guardavidas de las piletas de Parque Norte el panorama se veía totalmente distinto. El calor que aquejó a todos los que tenían que circular por la ciudad, acá fue una oportunidad para disfrutar de las vacaciones o de un día libre de obligaciones. Eso sí, todos debían ponerse protector solar cada dos horas y tomar mucho líquido. Esto se pedía por altoparlante para proteger de las altas temperaturas que elevaron el nivel de alerta al color naranja.